Participá del programa

Ganá los regalos

domingo, 24 de agosto de 2014

22 - ¿Quién sos?: Deuda externa argentina


Por el 21:23


Nos vamos de viaje por la historia de la Deuda Pública Argentina. Desde el primer empréstito a la Baring Brothers & Co hasta el blindaje y mega canje, pasando por todos los momentos históricos. ¿Qué tan externa es la deuda?, ¿con que objetivos se tomaron los empréstitos? ¿Cómo se fue incrementando? Nos lo cuenta Vicky Vázquez.




¿Cómo fue que nos transformamos en el común ejemplo de los libros, al hablar de deuda externa?

La mayoría de los argentinos , estamos acostumbrados a escuchar hablar sobre la deuda externa, pero una pregunta interesante es ¿Cuándo empezamos a ser deudores?
Los inicios de la deuda externa argentina, se remonta al año 1824, cuando se concretó el primer préstamo tomado por la Provincia de Buenos Aires a la firma Baring Brothers & Co, el pedido y la negociación del préstamo comenzó en 1822, cuando Bernardino Rivadavia era aún ministro de gobierno y relaciones exteriores bonaerense. El préstamo se otorgó por la suma de 1.000.000 de libras esterlinas  , las cuales tenían como principal objetivo  la construcción del puerto de Buenos Aires, el establecimiento de pueblos en la nueva frontera, y la fundación de tres ciudades sobre la costa entre Buenos Aires y el pueblo de Carmen de Patagones, Además de dotar de agua corriente a la ciudad de Buenos Aires.
Luego de la llegada del préstamo, la Legislatura cambió de idea: el dinero no era necesario. Entonces,  fue entregado al Banco de Descuento el cual otorgó con él, créditos a sus clientes, a intereses mucho más bajos que los que pagaba la provincia por ese dinero. Este préstamo se llegaría a cancelar por completo 80 años más tarde,  luego de algunas interrupciones en los pagos. 
Quizás notaron, que el primer préstamo, cómo algunos otros que lo sucedieron,  fueron otorgados a la Provincia de Buenos Aires, siendo que la intención  era hablar de la deuda externa de Argentina ,  no fue un error, en 1866 bajo la presidencia de Bartolomé Mitre se prueba la ley 206 que establece que la deuda externa de la provincia de Buenos Aires se transforme en un deuda nacional.  Al concluir la presidencia de Mitre (1868), Argentina adeudaba, un monto cercano a los cinco millones de libras esterlinas.
Luego de Bartolomé Mitre,  asume la presidencia Domingo Faustino Sarmiento, quien tenía un ambicioso plan de gobierno, para el cual fue necesario tomar nuevos préstamos, al finalizar la presidencia de Sarmiento (1874) la deuda alcanza catorce millones y medio de libras.
Durante la década de 1880, se produjo un marcado crecimiento de los préstamos extranjeros, aumentando tanto la deuda pública, como la deuda privada. Este crecimiento fue incentivado tanto por las políticas del gobierno, como por la confianza de los inversores en el incipiente en el país, pero llegó un momento en que la confianza de los inversores cesa, lo cual desemboca en la llamada crisis de 1890. 
Llegando al año 1904, luego que pasaran por la presidencia el piloto de tormenta , Pellegrini, y  Roque Sáenz Peña, la deuda llega a un monto de 78 millones de libras.
Empieza un nuevo siglo, pero la deuda sigue. En 1944, luego de la segunda guerra mundial, se decide conformar una nueva entidad que regulará el tipo de cambio de las monedas mediante el otorgamiento de crédito, esta entidad, luego de unos años, será muy conocida por la mayoría de los argentinos, estoy hablando del Fondo Monetario Internacional (FMI). Inglaterra, pierde la hegemonía, adquirida, y se deja de hablar de una deuda externa valuada en libras, para hablar de una deuda valuada en dólares.
Durante la presidencia del presidente de facto Pedro Arramburu (1955-1958), Argentina ingresa al FMI, al Banco Mundial y al Club de Paris. En apenas 3 años la deuda crece de 57 millones a  1.051 millones de dólares.
En 1976 cuando comienza un nuevo periodo de dictadura, el monto total de la deuda externa sumaba apenas 4000 millones de dólares. Sobrevaluación cambiaria y “Tablita” mediante, Martínez de Hoz termina su gestión el 31 de marzo de 1981 dejando una deuda pública externa de 17.170 millones de dólares.
Como resultado, el gobierno del proceso entregó el país al gobierno de Alfonsín con una deuda pública externa de 45.000 millones de dólares en 1983. Las dificultades fiscales no terminaron con este gobierno, y su monetización lo condujo a un nuevo proceso hiperinflacionario. En 1989 la deuda ascendió a 66.300 millones de dólares, de los cuales sólo 3000 eran deuda interna.
Para lograr la estabilidad el gobierno, a cargo de Carlos Menem,  llevó adelante desde 1990, un replanteo integral de la organización económica. Ella incluyó la apertura generalizada al comercio exterior y al movimiento de capitales, la desregulación económica y la privatización de empresas públicas, la reducción del aparato burocrático del Estado, la reorganización del sistema tributario y la creación de un nuevo régimen monetario. Sin embargó la inflación alcanzó el 2.314% en 1990.
El gasto público bajó de 35,6% del PBI en 1989 a 29,8% en 1990, para continuar reduciéndose en forma gradual hasta el 27% del PBI en 1995. El déficit fiscal también bajó del 7,6% del PBI en 1989 al 2,3% en 1990, y desde 1991 hasta 1995 se mantuvo cercano al 0%.
Los precios de los bienes y servicios comenzaron a determinarse libremente y a partir de 1991 con el plan de convertibilidad (el cual transformaba al Banco Central en una virtual Caja de Conversión con la obligación de respaldar a cada peso en circulación con un monto equivalente de oro o divisas, de manera de poder canjear en cualquier momento cada peso por un dólar estadounidense) los argentinos pudieron elegir libremente la moneda para sus transacciones comerciales.
El proceso de desinflación fue continuo y sostenido, a su vez, el nuevo sistema monetario dio lugar a un fuerte aumento de las reservas externas que respaldaron los pasivos monetarios del Banco Central. Las reservas pasaron de 3.808 millones de dólares a fines de 1989 a 17.930 millones a fines de 1994. Entre 1991 y 1994 el producto bruto interno creció al 7,7% anual.
Para 1994 la Ley de Convertibilidad y la Ley de Reforma del Estado, parecían exitosas: habían logrado erradicar la inflación que había azotado a la economía durante más de cuatro décadas, habían logrado recuperar niveles de inversión y de crecimiento que sólo se habían visto a comienzos del siglo XX. Pero el  Efecto Tequila generó una fuerte salida de capitales y un aumento en el desempleo. La desconfianza creada por la devaluación del peso mejicano, dio lugar a una fuerte caída en el nivel de reservas que habían pasado de 17.930 millones a fines de 1994 a 12.496 millones de dólares para marzo de 1995. A su vez, el déficit fiscal reapareció en el segundo semestre de 1994.
En 1996 la economía ya mostraba signos de reactivación a un ritmo del 3% anual. Las medidas adoptadas por el Gobierno para enfrentar la crisis lograron restablecer la confianza y hacia fines de junio de 1996, las reservas ya superaban los 20.000 millones de dólares.
La situación se mantuvo estable hasta mediados de 1997 cuando se desata una nueva crisis en el sudeste asiático, que por efecto de la globalización pronto se extiende a otras regiones del mundo, en agosto de 1998 la crisis estalla en Rusia (efecto Vodka) , con una fuerte devaluación del Rublo, lo que provoca el colapso de la deuda rusa. Poco después la crisis se extiende a Brasil (efecto Caipirinha), que en enero de 1999 se ve obligado a devaluar su moneda.
En 1999, cuando culmina el gobierno menemista, la deuda pública externa se había duplicado, alcanzando los 121.400 millones de dólares. El gobierno de De la Rúa sólo se preocupó por “apagar incendios” y se sucedieron canjes, como los famosos “blindaje” y “megacanje”. Para cuando se declaró la suspensión de pagos en 2001, la deuda era de 144.000 millones de dólares.
Tras una transición de dos años, en 2003 asumió Néstor Kirchner. El kirchnerismo ofreció a los acreedores dos reestructuraciones en 2005 y 2010, reemplazando la deuda con nuevos bonos, a partir de los cuales los acreedores volvieron a cobrar intereses. Esta reestructuración también implicó una quita de capital y fue asociada a las cláusulas RUFO, que básicamente definían que si el gobierno ofrecía a los bonistas que no aceptaron las mencionadas dos reestructuraciones una oferta superior, entonces estos bonistas tenían derecho a reclamar el mismo acuerdo. Estas cláusulas vencen en diciembre de 2014. 
Llegamos a la actualidad, en mayo de este año, se iniciaron nuevamente las negociaciones para pagarle al Club de París. En este contexto, el juez Griesa determinó que Argentina debía cancelar el capital adeudado con los acreedores pendientes, quienes en realidad ya habían vendido sus bonos a otros acreedores dispuestos a adelantar el capital y esperar por la determinación judicial. 
No podría justificar, volver a hablar del estado de la deuda actual, dado que estamos en el bloque “¿Quién sos?” Y no en “La realidad real”, por eso, no voy a volver a contarles sobre la actual negociación con los fondos buitres, pero pueden escuchar el bloque del futuro con Horacio y Juan  del programa 19 y la explicación de Sergio en el bloque de Actualidad del programa 15. 

Fuentes: 

Historia de la deuda externa argentina, Artículo de Wikipedia.
Cómo empezó la deuda externa. Artículo de La Nación del 6 de mayo del 2001
HISTORIA Y EVOLUCIÓN DE LA DEUDA EXTERNA ARGENTINA. Por Elio H. H. Carro - Octubre de 2006 


Acá podes dejar tus consultas...

0 comentarios:

Publicar un comentario