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viernes, 4 de julio de 2014

15 - Realidad Real: Fondos Buitres y economía mundial


Por el 9:55


Bloque de Actualidad en UNO A UNO, conocido el fallo del Juez Griesa, ¿Cuáles son las consecuencias de este fallo? ¿Qué opinan los medios de comunicación internacionales? ¿una señal de alarma al sistema financiero internacional? ¿un nuevo sistema para reestructurar deudas? Nos los explica Sergio González.




Argentina vs. Fondos Buitres

Efectos en la Economía Mundial

En la actualidad, el caso Argentina vs los Fondos Buitres centraliza gran atención debido a los efectos que el fallo puede producir sobre la  economía Argentina, y los antecedentes que este caso puede generar, imponiendo cambios en el rumbo del sistema financiero internacional, y en las medidas de restructuración de deuda en los países emergentes.
A efectos de comprender cabalmente estas cuestiones,  es necesario recordar algunos conceptos fundamentales en este tema. Es muy difícil abordar el problema sin conocer qué es un fondo buitre, qué es un bono o cómo funciona el accionar de estos fondos.
Para facilitar la comprensión, se puede decir que un bono es un pagaré, que devenga intereses con el paso del tiempo. Los intereses se pagan anualmente o dos veces por año, y al finalizar el tiempo se debe abonar el capital. Sin embargo, la diferencia principal  radica en que, un bono cotiza todos los días, pudiendo ser adquirido por un tercero. Entonces, el Estado ante la necesidad de dinero, puede emitir bonos y ser adquiridos por las personas. Estos bonos a su vez pueden ser revendidos, a la par, si se encuentran en el mismo valor, o bien por debajo de la par si se encuentran en un valor inferior. El precio de los bonos está sujeto a las condiciones económicas del país. Es por ello, que si el país enfrenta una situación  macroeconómica desfavorable, es de esperarse que los bonos coticen un valor muy bajo. Justamente, en esta situación aparecen los fondos buitres, quienes compran los bonos basura de los países (es decir los bonos con precios nominales muy bajos). Estos fondos no canjean su deuda, y lo que buscan es cobrar el 100% del valor del bono más los intereses por medio de litigios judiciales.
La deuda Argentina fue reestructurada en los años 2005 y 2010, y el 93% de la deuda entró en el canje. Sin embargo, el 7% de la deuda sigue en manos de fondos buitre. Los fondos buitre han elevado la codicia a un nuevo nivel.
Su estrategia de litigación aprovecha una cláusula contractual estándar (llamada pari passu) que busca garantizar que todos los reclamantes reciban igual trato. Increíblemente, el Tribunal de Apelaciones de EEUU para el Segundo Circuito de Nueva York decidió que esto implicaba que si Argentina pagó el total de su deuda a quienes aceptaron la reestructuración, debe pagar el total a los buitres, y de esta forma los fondos buscan apropiarse de beneficios extraordinarios.
La causa Argentina vs Fondos Buitre es tratado por el Juez Thomas Griesa, del distrito de Nueva York. Ante los distintos fallos a favor de los fondos especuladores, y a la expectativa de lo que ocurrirá, surge la incógnita ¿Cómo afecta esta decisión el rumbo del sistema financiero internacional? O bien ¿Qué efectos puede producir en otros países este fallo? En los últimos días, más de 80 países mostraron su apoyo a la Argentina en este fallo, lo cual da indicios de cambio de rumbo categórico en el sistema financiero internacional.
El Premio Nobel en el año 2001, Joseph Stiglitz aborda con mucha claridad los efectos de este fallo a nivel mundial.  Según él, este proceso puede  incluso conducir a que ya no se considere a EEUU como un buen lugar para la emisión de deuda soberana. Como mínimo, torna inviables todas las reestructuraciones de deuda según los contratos estándar. En el proceso se anuló un principio básico del capitalismo moderno: cuando los deudores no pueden pagar a los acreedores, es necesario volver a empezar.
Las repercusiones de este injusto fallo pueden tener consecuencias muy duraderas. Después de todo, ¿qué país en desarrollo que tenga los intereses de largo plazo de sus ciudadanos en mente estará preparado para emitir bonos a través del sistema financiero estadounidense, cuando sus tribunales –y tantas otras partes de su sistema político– parecen permitir que los intereses financieros triunfen por sobre el interés público?
Los países harían bien en no incluir cláusulas pari passu en futuros contratos de deuda, al menos sin especificar claramente qué implican. Esos contratos también deberían incluir cláusulas de acción colectiva, que imposibilitarían a los fondos buitre evitar reestructuraciones de deuda. Cuando una proporción suficiente de los acreedores acuerda un plan de reestructuración (en el caso de Argentina, los tenedores de más del 90 % de la deuda del país lo hicieron), se puede obligar al resto a lo mismo.
Para quienes viven en países con mercados emergentes o en desarrollo y se sienten injustamente tratados por los países avanzados, existe ahora un motivo más para el descontento frente una marca de globalización administrada para servir a los intereses de los países ricos (especialmente, a los intereses de sus sectores financieros). Imposibilitados de reestructurar, los gobiernos que caigan en default estarían cerrados para siempre al mercado de capitales, con consecuentes efectos adversos en el desarrollo y las perspectivas de crecimiento económico.
Sobre la misma línea, New York Times publica un artículo titulado “El fallo sobre Argentina pone a los inversores en posición de ventaja”, en donde señala que “la Corte Suprema de los Estados Unidos, ignorando las súplicas de gobiernos de numerosos países, entre ellos Estados Unidos, cambió completamente al mundo de la reestructuración de la deuda soberana. Al hacerlo, la Corte dañó el estatus de Nueva York como la capital financiera mundial”. Hizo mucho más improbable que los países en problemas puedan reestructurar sus deudas. 
Según esta publicación  hasta ahora “los países en problemas negocian con sus acreedores para reestructurar las deudas y esa reestructuración puede involucrar una quita del monto adeudado, una rebaja de la tasa de interés o una extensión del vencimiento de deuda o una combinación de los tres. En ese esquema, los bonistas podían resistirse, pero enfrentaban el riesgo de que la reestructuración avanzara y aquellos que aceptaran cobrarían (parcialmente), mientras que los holdouts no obtenían nada. Era un “sistema informal que funcionaba razonablemente bien, que ha permitido a muchos gobiernos reestructurar sus bonos, a un costo más o menos razonable. Eso ahora cambió, al menos para los países con bonos bajo ley de Nueva York; la mano de los holdouts se ha fortalecido inmensamente”. El propio The New York Times,  puso de manifiesto uno de los puntos cruciales de debate que tiene que ver con el status que obtendrá  Nueva York como plaza de emisión de deuda luego de la decisión de la Corte.  Según la publicación, la actitud del Tribunal se traducirá en una pérdida de status de Nueva York como capital financiera mundial en favor de Londres o Frankfurt. 
La CEPAL sostiene el mismo argumento, expresando que el fallo del Juez Griesa no solo dificulta -o, quizás, imposibilite- que Argentina continúe con el pago del servicio de su deuda reestructurada, sino que atenta contra la estabilidad del sistema financiero internacional, en tanto constituye un precedente que puede obstaculizar otros procesos de reestructuración de deuda soberana en el futuro. Pues si ante una negociación voluntaria como la llevada a cabo por Argentina, en la que más de 92% de los acreedores aceptó canjear los títulos de deuda en cesación de pagos (por nuevos bonos con una quita considerable), cualquier acreedor puede reclamar y cobrar la totalidad de la deuda ¿cuáles son los incentivos para ingresar a futuro en una reestructuración semejante?
Pero las voces de alarma llegaron también desde prestigiosas revistas e instituciones norteamericanas como, por caso, la revista Foreign Office del Council on Foreign Relations que se quejó porque "un país deudor necesita ser capaz de poder pagarles a los tenedores de bonos que entran en el canje, sin tener que pagar los Holdouts, de lo contrario, nadie volverá a participar en un intercambio, y ningún país jamás podrá reestructurar sus deudas". Alertó.  El prestigioso profesor de leyes de la Universidad de Duke, Mitu Gulati, aseguró que, con este fallo, "El mundo cambió" y que "esta decisión tendrá implicancias significativas".
Este antecedente pone en alarma al sistema financiero internacional, y a países como Brasil, que tienen parte de deuda bajo la cláusula Pari Passu. Además, los fondos buitres sobrevuelan los cielos de Europa, tomando posiciones ante una posible nueva reestructuración de la deuda griega. Unos 6.000 millones de euros "invertidos" en deuda griega emitida bajo jurisdicción anglosajona, lo cual implica que, en caso de reestructuración o quita,  no pueden ser forzados a participar en el canje. Y, actualmente ¿Dónde esta puesta la vista de los fondos buitres?  ? En Inglaterra, Alemania, Escandinavia, Suiza y el Norte de Europa. En esta zona hay 0,7 billones en deuda mala y es una zona con estrictas leyes y códigos sobre suspensiones de pagos, bancarrotas y reestructuraciones de deuda (en el caso griego, se prefiere la deuda emitida bajo legislación anglosajona que la emitida bajo legislación griega). 
En las postrimerías de la crisis financiera mundial, la Comisión de Expertos de las Naciones Unidas sobre Reformas del Sistema Monetario y Financiero Internacional instó a diseñar un sistema eficiente y justo para la reestructuración de la deuda soberana. El fallo tendencioso y económicamente peligroso del tribunal estadounidense muestra por qué necesitamos ya mismo un sistema de esas características.


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