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jueves, 12 de junio de 2014

11 - Realidad Real: Gasto del Mundial Brasil 2014


Por el 21:50


Mundial de Fútbol Brasil 2014... ¿El mundial mais escandaloso do mundo? Aparentemente sí, muchas protestas y controversias sobre el gran gasto/inversión realizada nos generan la duda. Emi viene a aclararnos algunas dudas...






¡El mundial más escandaloso do mundo!

Corea Japón, ni octavos, Alemania, cuartos, Sudáfrica, ¡ALEMANIA! Sin duda hay secuelas en nuestros corazones que tienen que ver con ilusiones frustradas de los últimos mundiales de la FIFA, pero, en pocos días, llegará el ansiado momento de la revancha, nada más y nada menos que en un país amigo, Brasil. Al margen de ello, existen curiosidades detrás de este espectáculo mundial que tendrá, como sede, el país carioca. Surgen inquietantes interrogantes, ¿Por qué dicen que es el mundial más caro de la historia? ¿Cuál es el impacto en la economía brasileña? ¿Por qué ha generado tanta controversia social? ¿Qué posibilidades hay de que nos toque Alemania en cuartos de final? Dejaremos está última como ejercicio para el lector, mientras tanto nos ocuparemos las cuestiones restantes.

El mundial más caro de la historia

Es común escuchar anecdóticamente la frase “O Mais Grande do Mundo” (independientemente de que sea una frase gramaticalmente incorrecta), que vincula un hecho, un dato o un objeto, inmediatamente con el país en cuestión. No podemos saber si Brasil tendrá el mundial más grande del mundo (o de la historia), pero de lo que si podemos estar seguros es que, el gasto implementado en su preparación, lo convierte en el más caro de todos los tiempos. Se han destinado hasta el momento, alrededor de 14 mil millones de dólares en proyectos de infraestructura, de los cuales, unos 3,5 mil millones corresponden a la renovación y construcción de estadios. Estas cifras, por si solas, dan lugar a otros interrogantes, ¿Eso es mucho o es poco? Una buena forma de responder a esta pregunta es comparando dichos volúmenes con los ejecutados en los mundiales pasados. Para tener una idea, en el mundial de Alemania 2006, el gasto destinado a la construcción de estadios fue de alrededor de 1,5 mil millones de dólares, mientras que en 2010, en Sudáfrica, dicho gasto represento aproximadamente 1,4 mil millones de dólares. Por lo tanto, en términos de renovación y construcción de estadios, Brasil ya es más caro que Alemania y Sudáfrica… JUNTOS. Lo que resta de los 14 mil millones de dólares, se han repartido en transportes (4,3 mil millones), aeropuertos (3,4 mil millones), seguridad (950 millones), puertos (350 millones), telecomunicaciones (200 millones), entre otros.
A continuación, se adjunta una imagen con información sobre los estadios sede de la Copa Mundial y cuál fue el costo en U$S de cada uno de ellos.


Impacto en la economía carioca

Si dividiéramos el costo total del mundial por la cantidad de habitantes que tiene Brasil (194 millones), obtendríamos un valor aproximado de 72. Esto quiere decir, que a cada brasileño, le han quitado 72 dólares para poder financiar el evento. Es una manera bastante curiosa de verlo, especialmente si evaluamos qué proporción del salario mínimo y/o medio, representan esos 72 billetes verdes. Para un ciudadano que cobra el salario mínimo del país (317 dólares), esa cifra representa el 22% de su salario; de la misma manera, para un ciudadano que cobra el salario medio del país (921 dólares) dicho numeral representa el 8% aproximadamente.
Cuando la FIFA (Fédération Internationale de Football Association) organiza un mundial, ella provee un determinado presupuesto para cubrir los costos operativos del mundial. En este caso fue de alrededor de 2 mil millones de dólares que surgen básicamente de derechos de televisión y comercialización. Es un número bastante pequeño si lo comparamos con las cifras que hemos nombrado en el apartado anterior; dicho de otra forma, de cada 9 dólares que se dedican al mundial, 8 corresponden a las arcas públicas del país anfitrión. No obstante, dicho presupuesto de la FIFA alcanzaba para cubrir, individualmente, los gastos en construcciones de estadios del mundial de Alemania y de Sudáfrica. Hay que recordar que, en un principio, la FIFA habría determinado que 6 estadios eran suficientes para la correcta celebración de la décimo segunda Copa Mundial, pero fue el gobierno brasileño quien decidió que necesitarían 12, con el objeto de “repartir” los beneficios de la Copa a más ciudades. Ésta es la razón por la cual el gasto en tales construcciones es tan elevado, con esta decisión, la cifra paso de 1,1 mil millones a los famosos 3,5 que ya hemos nombrado. Algunos pensarán que, si el objeto era generar beneficios más “federalizados”, bien bastaba con una simple redistribución de las ganancias hacia todo el país, pero, esto no es tan sencillo, ya que muchos de los beneficios van a parar al sector privado y, además,  se genera una suerte de “externalidad positiva” para toda la región que se convierte en sede de un acontecimiento tan concurrido, lo cual implica un impulso muy fuerte en términos de expansión económica de la zona; no son solo billetes lo que trae un mundial.
Por otra parte, según investigaciones económicas brasileñas, se estima que el mundial generará alrededor de 27,7 mil millones de dólares para Brasil. Si esto es así, estamos hablando de un negocio muy rentable, aunque utilice la pasión por el futbol para generar beneficios… aunque no sería la primera vez, ¡Por supuesto!

Controversia social

Hasta ahora muchos números, pero como estudiantes de la rama económica no podemos dejar de lado la cuestión social y los costos implícitos que hay detrás de todo esto. No debemos olvidarnos del concepto de costo de oportunidad, es decir, el costo de la mejor alternativa desechada. Brasil ha destinado, sin duda, muchos recursos a inversiones que tienen como objetivo cumplir con las fuertes expectativas de la Copa Mundial de la FIFA, pero, cuando el mundial acabe, ¿Cuál será el significado de muchas de estas inversiones?  Hay ciudades protagonistas en las cuales no hay forma de que los estadios sean autosustentables al finalizar la Copa, sus costos de mantenimiento serán más elevados que los ingresos que generen. Muchos rumorean usos alternativos para dichos estadios, por ejemplo, en Manaos la justicia carioca desea convertir el estadio en una cárcel, para hacer frente al hacinamiento penal; otros, directamente, opinan que hay que demolerlos.
Tales recursos bien pudieron haber sido utilizados en la construcción de hospitales o escuelas, muy demandadas por los ciudadanos brasileños. En 2002, cuando Brasil asume la organización del torneo, uno de los argumentos que convencieron a la FIFA fue que “ni un solo centavo saldría del gobierno y que todo sería pagado con fondos privados”.  Es evidente el descontento social, hay estadísticas que revelan que, el 52% de los entrevistados, prefiere que no se haya realizado el evento mundialista en el país, debido a que se está malgastando el dinero público. Es increíble, cuesta entender cómo el pueblo del país con más pasión por el futbol (después de nosotros, claro) esté en contra de la organización de su evento más privilegiado. 
Además de los cuestionamientos a la mala administración, el país también presenta problemas con los plazos que se habían prefijado en los contratos en cuanto a la finalización de la construcción de los estadios. Aún está tratando de cumplirlos a última hora, la desesperación trajo consigo ineficiencias inherentes a la sobreexplotación de su personal, ignorando medidas burocráticas de seguridad y generando, lamentablemente, casos de heridos graves y algunos muertos durante la construcción de las obras. Además, el retraso genera que las exigencias sean cada vez más fuertes ya que, es menester, también, tener tiempo para realizar los ensayos y pruebas pertinentes a las construcciones.
Si uno busca en internet, puede encontrar críticas de todo tipo a la organización del mundial. La mayoría son pesimistas, algunos sostienen que Brasil no tendrá un mundial, lo tendrá la FIFA en Brasil. Otros sostienen que si Brasil, no gana la Copa “todos se irán al infierno”, haciendo alusión de que todo lo que se hizo fue en vano, pero, por otro lado, el periodista Jamil Chade sostiene que el verdadero peligro es que Brasil GANE le campeonato, porque entonces, así, “podrán justificarlo todo”.



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