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viernes, 16 de mayo de 2014

08 - Economía del Futuro: Creative Commons


Por el 10:04


Por un corte de luz durante la emisión del programa, no se tienen las grabaciones del mismo.


Creative Commons

Creative Commons fue fundada el año 2001 por abogados especialistas en derecho informático y copyright: James Boyle, Michael Carroll, Lawrence Lessig y Eric Saltzman; el profesor de informática del MIT Hal Abelson, y Eric Eldred, un bibliotecario que diseñaba páginas web con obras del dominio público, conocido por el caso Eldred vs. Aschcroft, en el cual Lessig se desempeñó como abogado defensor. El Berkman Center for Internet & Society de la Facultad de Leyes de Harvard apoyó al proyecto en sus inicios, y actualmente Creative Commons recibe un fuerte apoyo por parte de la Facultad de Leyes de la Universidad de Stanford.
Creative Commons es una organización sin ánimo de lucro, que promueve el intercambio y utilización legal de contenidos cubiertos por los derechos de autor. Para ello, entre otras actividades, brinda un set de herramientas legales estandarizadas: las licencias Creative Commons, que se basan en el derecho de autor y sirven para llevar la postura extrema de “Todos los derechos reservados” hacia una más flexible, de “Algunos derechos reservados” o, en algunos casos, “Sin derechos reservados”. Estas licencias se pueden utilizar en casi cualquier obra creativa siempre que la misma se encuentre bajo derecho de autor y conexos, y pueden utilizarla tanto personas como instituciones.

¿A qué problemas busca dar respuesta Creative Commons?

Los derechos de autor son la concesión de un monopolio exclusivo de distribución y disposición de una obra entregado por el Estado. Esto implica que todos los autores y creadores de obras pueden disponer de manera exclusiva de las mismas. Los derechos de autor suelen dividirse a su vez en dos derechos de características diferentes: los derechos morales y los derechos patrimoniales. A los primeros les corresponde el reconocimiento de la paternidad de la obra y la preservación de la integridad, mientras que los segundos implican todo lo relacionado a los derechos económicos y de distribución de las obras.
En Argentina, el derecho de autor es una regulación legal que fija los términos y condiciones bajo los cuales una persona física o jurídica puede disponer de sus obras. La ley argentina data de 1933 y es la 11.723 de Propiedad Intelectual. Esta ley confiere derechos totales y exclusivos al autor sobre la copia y distribución de sus obras, tal como expresa el art. 2 de la ley: “el derecho de propiedad de una obra científica, literaria o artística, comprende para su autor la facultad de disponer de ella, de publicarla, de ejecutarla, de representarla, y exponerla en público, de enajenarla, de traducirla, de adaptarla o de autorizar su traducción y de reproducirla en cualquier forma”. Quien realice una reproducción no autorizada, en los términos de la ley, se convierte automáticamente en criminal, y en ocasiones podrá verse forzado a pagar por ello.
En Argentina y en otros países, los derechos exclusivos de copia y distribución están vigentes a partir del momento en que un autor plasma sus expresiones sobre cualquier soporte y los publica. Es decir, la ley no hace obligatorio el registro de la obra en ninguna oficina o institución en particular, que en Argentina sería la Dirección Nacional de Derecho de Autor, salvo para el caso de los libros.
Sin embargo, es posible que hoy muchos autores y editores, instituciones o empresas, no quieran reservarse todos los derechos exclusivos, pero suele ocurrir que muchas veces no colocan un aviso legal aclarando qué derechos se reservan y qué derechos liberan. Por esta razón, y considerando que la protección rige a partir de la publicación, por más que los autores la publiquen en un medio digital como Internet y estén deseosos de que otros autores la reproduzcan, remixen, traduzcan, republiquen o incluso la publiquen en formatos analógicos, sin el aviso correspondiente el beneficiario de la obra no puede hacer nada con ella más que leerla. Lo mismo ocurre en el caso de las obras editadas en formatos tradicionales: sin el aviso, lo que prima es el derecho exclusivo del autor. Por lo que elegir una licencia de Creative Commons y mostrar el logo y código del mismo, avisa a todos las personas que revisan la obra en cuestión que pueden reproducirla y compartirla sin ningún tipo de consecuencias.
En estos casos, esos autores pueden ejercer sus derechos tal como figura en el art. 2 de la ley Argentina y fijar su voluntad mediante una licencia que establezca de manera correcta cuáles son los derechos que se reserva y cuáles los que decide liberar. Hay muchas licencias disponibles para obras artísticas, literarias y científicas; Creative Commons en este sentido no es la única licencia posible. Creative Commons tiene, sin embargo, tres características distintivas:
  • propone un conjunto de licencias públicas gratuitas correctamente estandarizadas, elaboradas por abogados especialistas en el tema;
  • las licencias son fácilmente entendibles por personas no especializadas en asuntos legales;
  • y están estandarizadas a nivel de código de máquina, por lo que pueden ser identificadas rápidamente por varios navegadores y aplicaciones web.

¿Chau propiedad (derechos de autor)?

Las licencias Creative Commons están basadas en el derecho de autor. Son un ejercicio práctico del mismo. En vez de conservar todos los derechos como opción por defecto, el autor decide qué derechos le interesa conservar y cuáles desea liberar, ya que las Creative Commons son un conjunto de licencias disponible para elegir, permitiendo encontrar una que se ajuste a nuestras necesidades y deseos. En ese sentido, Creative Commons también está a favor de que los autores ganen dinero con sus obras, que se les pague por los trabajos realizados y que reciban un trato justo y digno por parte de sus empleadores, productores o representantes. Lo que hace Creative Commons es proveer las licencias, ayudando a las personas e instituciones que quieran poner sus obras bajo una licencia concreta y colaborando en la difusion de las obras licenciadas con Creative Commons. El capítulo local se dedica a la difusión de las licencias, ya sea elaborando materiales para tal fin o participando en eventos relacionados con la cultura libre, y busca desarrollar proyectos que acerquen las licencias a un público lo más amplio posible, a las personas en general y a las instituciones relacionadas con los ámbitos literarios, artísticos y científicos.

¿Por qué alguien querría utilizarlas?

En el caso de las instituciones públicas, medios comunitarios u organizaciones sociales, muchas de ellas suelen tener una fuerte orientación social. La legislación actual de derecho de autor le agrega trabas legales a su trabajo de difusión de las problemáticas con las que tratan. Impedir la difusión de sus contenidos mediante la imposición de las condiciones restrictivas de la legislación podría parecer un despropósito si se considera que la misión principal de muchas de estas instituciones es difundir contenidos por todos los medios posibles a su alcance. En este marco, la Internet es uno de los medios disponibles, y quizás el más democrático en algunas de sus características principales.
En el caso de otras instituciones o de emprendimientos culturales, tales como editoriales, discográficas, cinematográficas, entre otros, la utilización de las licencias Creative Commons cumple con dos características: permiten la difusión nodal en las redes a bajo costo y no impiden ganar dinero con ellas. Simplemente le da mayores libertades al público y a los usuarios para utilizar las obras, liberándolos de la posibilidad de volverse criminales por el simple hecho de copiar una canción o un par de capítulos de un libro. Hay muchos estudios que pueden consultarse sobre el efecto beneficioso de la libertad de circulación de las obras y las redes en la promoción y difusión de los emprendimientos culturales y artísticos.
En cuanto a las personas individuales, hay muchas razones que puede motivar a cada uno de ellos a utilizar una licencia Creative Commons, tantas razones como personas haya. Puede ser para ayudar a desarrollar nuevas formas artísticas mediante plataformas colaborativas; para contribuir al trabajo intelectual común; para permitir que otros puedan copiar y compartir el contenido creado; para diseminar tu obra; para crearte una reputación en ciertos entornos donde la colaboración es tomada como un valor positivo.
Las licencias Creative Commons varían en grados de permisividad: algunas se acercan a “todos los derechos reservados” y otras se parecen más a “ningún derecho reservado”. Las seis licencias contemplan un amplio rango de posibilidades.

Ventajas comparativas ofrecen las licencias CC

La cultura crece compartiéndola. El hecho de utilizar licencias libres (aunque solo sea en cuanto a su reproducción y distribución) en general amplía el campo de los contenidos disponibles para su utilización y acceso, por lo que se fomenta la libertad de expresión, la creatividad, la innovación y la difusión de contenidos a través de todos los medios posibles. Beneficiándose la sociedad en general, el público en particular, y sobre todo aquellos que utilizan contenido para el desarrollo diario de sus tareas, tales como bibliotecarios, estudiantes, docentes, investigadores, músicos, artistas en general, entre otros.
A diferencia de licencias propias, las inventadas por uno mismo, si bien tienen validez legal, no tienen ciertos defectos que estas sí traen. Las licencias propias tienen los siguientes defectos:
  • pueden no ser comprensibles para todo el mundo;
  • si carecen de una traducción a otro idioma, perderán interoperabilidad en otras partes del mundo;
  • pueden carecer de un idioma legal claro;
  • pueden imponer condiciones incompatibles entre sí o condiciones incompatibles con la legislación vigente;
  • pueden no ser legibles por el software (el código de máquina) que sí tienen las licencias Creative Commons, y por lo tanto, no ser fácilmente ubicadas entre el sinfin de materiales disponibles en la red;
  • pueden tener texto redundante;
  • no están estandarizadas; en muchos casos son incompatibles con las licencias más usadas.

Por supuesto, esto no implica que no te inventes una licencia a tu medida si realmente ése es tu deseo, pero inclusive entre las licencias Creative Commons podes armar una licencia entendida por todos a tu medida.
Además, Creative Commons se basa en otras experiencias e iniciativas que buscan promover un mundo de mayor libertad para utilizar y compartir obras de todo tipo, como el caso de Richard Stallman, fundador de la Free Software Foundation y autor de la General Public License (Licencia General Pública o GNU GPL). Su capa de tres niveles que la convierte en una herramienta sólida y robusta, comprensible para humanos, abogados y máquinas:
  1. El primero es el código legal: este es el contrato de validez legal, redactado por abogados, en los términos que requiere la ley.
  2. El segundo es el commons deed o código humano: es la licencia expresada en íconos relevantes e intuitivos y en términos comprensibles para humanos, que delimita lo que cada licencia quiere decir y lo que cada autor conserva y libera con cada licencia.
  3. El tercero y último es el código de máquina o código digital: es la forma de presentación de la licencia que la máquina, los motores de los buscadores, y cualquier otra pieza de software, puede procesar, comprender y mostrar.

¿Las licencias Creative Commons son válidas en Argentina?

Sí. Es el ejercicio pleno del derecho de autor tal como lo establece el art. 2 de la ley argentina 11.723: “el derecho de propiedad de una obra científica, literaria o artística, comprende para su autor la facultad de disponer de ella, de publicarla, de ejecutarla, de representarla, y exponerla en público, de enajenarla, de traducirla, de adaptarla o de autorizar su traducción y de reproducirla en cualquier forma”. Las licencias Creative Commons son una autorización por adelantado por parte del autor para ciertos usos sobre su obra. La ley dispone que es el autor quien debe autorizar cualquier actividad relacionada con la obra, pero no específica en qué momento debe dar la autorización, por lo cual la autorización previa es tan válida como la autorización dada al momento de consultarlo.

¿ Proporcionan protección legal contra usos no autorizados?

Sí. Cada una de las licencias Creative Commons deja en claro cuáles son los usos autorizados y cuáles no lo son. En caso de que una persona o una empresa utilicen tu obra de una manera no autorizada que haya sido especificada en la licencia, puedes ejercer tus derechos, pedir la compensación correspondiente y eventualmente ir a tribunales e iniciar una demanda.

¿Si cambio de opinión y quiero volver a “todos los derechos reservados”?

Las licencias Creative Commons son irrevocables. Puedes dejar de distribuir tu obra bajo la licencia Creative Commons en el momento en que quieras, pero las copias que están con la licencia Creative Commons que elegiste previamente seguirán circulando de manera legal, de modo que recomendamos que estés seguro/a de tu decisión al utilizar una licencia Creative Commons en tu obra antes de distribuirla.

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